Caballito del Diablo

Caballito del Diablo nace con la unión creativa de dos culturas diferentes, chilanga (mexicana) por parte de Liliana y catalano-aragonesa por parte de Zoel. Dos visiones artísticas diagonales que se conjugan en una forma de trabajo y una estética particular donde pueden encontrarse posos empíricos e iconográficos de ambos pueblos.

Actualmente ambos residen en Barcelona y están intentando llevar adelante el proyecto Caballito del Diablo, dirigido hacia una cultura popular, con el propósito de hacer accesible al ciudadano productos artesanales de calidad para el uso, coleccionismo, decoración y regalo, dentro del ramo de las artes del libro.